INCIDENCIA DE LA VITAMINA D EN EL DEPORTE

Realizar una actividad física de manera regular implica mucho más allá que el tiempo estimado en practicar el ejercicio en sí. Es un compromiso diario con la salud integral, y para cumplir tal objetivo es necesario prestar especial cuidado a la alimentación, de este modo, se logra el máximo rendimiento y óptima recuperación post rutina deportiva.

Un nutriente clave en el organismo es la vitamina D, prohormona que se obtiene a través de la exposición directa de la piel con el sol, dieta o suplemento, la que luego ingresa al torrente sanguíneo hasta llegar al hígado, donde se convierte en calcitriol, forma en que se activa y es administrada a nivel celular.

“La razón de su importancia radica en que ejerce un papel fundamental en la correcta absorción del calcio y fósforo a nivel de sistema ósea, disminuyendo así las posibles lesiones en los huesos por estrés, al mismo tiempo que ayuda a regenerar la estructura muscular producto del desgaste deportivo”.

Ciencia y vitamina D

Un estudio realizado a 67 jugadores griegos de fútbol profesional, con edad promedio 25 años y altura 1,80) arrojó como resultado una asociación directa de adecuados niveles séricos de vitamina D en el organismo con un mayor rendimiento neuromuscular, capacidad aeróbica, velocidad y fuerza. Sin embargo, los autores del artículo también señalaron que es necesaria más investigación científica que apoye esta evidencia en el campo deportivo.

En el caso de los hombres, la vitamina D también ayuda a aumentar la testosterona, hormonal crucial para desarrollar músculos fuertes, mejorar el equilibrio y aumentar la energía. Por otro lado, bajos niveles de testosterona se relacionan con reducción de la fuerza ósea, depresión y disminución de la masa muscular, entre otras patologías. Con respecto a la mujer:

“La vitamina del sol «interviene directamente en la capacidad oxidativa y en la producción energética, lo que significa que nos ayuda a recuperarnos más fácilmente de los esfuerzos de la actividad física, nos ayuda a prevenir lesiones e influye en el rendimiento deportivo»”.

Además de resultar importante para los huesos, la vitamina D juega un papel fundamental en mantener el balance de hormonas, mejora la capacidad de sprint y salto, aumenta la velocidad de recuperación después de ejercicio intenso, refuerza el sistema inmune, contribuye al buen funcionamiento cardíaco y previene hipertensión arterial, atributos fundamentales para el entrenamiento deportivo.

Fuente: www.vitaminadvida.cl